Qué es la espirulina
La espirulina es una microalga filamentosa de color verde azulado perteneciente al grupo de las cianobacterias. Su nombre científico es Arthrospira platensis, aunque en cosmética e industria alimentaria se conoce universalmente como Spirulina platensis. Crece en lagos de agua dulce alcalina, principalmente en zonas tropicales y subtropicales de América, África y Asia.
En cosmética se usa en forma de polvo fino obtenido por deshidratación del alga, concentrando sus nutrientes: proteínas, aminoácidos, vitaminas del grupo B, vitamina E, betacarotenos, hierro, zinc y ácidos grasos esenciales. Un perfil nutricional denso en muy poca cantidad.
Cómo actúa sobre el cabello y la piel
La espirulina aporta nutrientes directamente a la fibra capilar y a la superficie cutánea. Sus proteínas y aminoácidos refuerzan la estructura del cabello desde fuera, mejoran la cohesión de la cutícula y reducen la porosidad. El resultado es un cabello más resistente, más brillante y con menos frizz.
Los betacarotenos y la vitamina E actúan como antioxidantes, protegiendo frente al estrés oxidativo ambiental. El zinc regula la producción de sebo en el cuero cabelludo, útil en cabellos grasos o con desequilibrios. La clorofila, responsable del color verde intenso, tiene acción purificante y desodorizante suave.
En piel actúa de forma similar: nutre, protege y calma. Compatible con pieles sensibles por su perfil antiinflamatorio suave.
Propiedades y beneficios
- Nutritiva y revitalizante, aporta proteínas y aminoácidos a la fibra capilar
- Antioxidante por su contenido en betacarotenos y vitamina E
- Refuerza la cutícula capilar, reduce la porosidad y el frizz
- Reguladora del sebo en el cuero cabelludo por su contenido en zinc
- Purificante suave por acción de la clorofila
- Antiinflamatoria suave, compatible con pieles y cabellos sensibles
- Iluminadora, aporta vitalidad y brillo natural
Uso e integración en la rutina
En champús sólidos la espirulina aparece en concentraciones moderadas, suficientes para aportar nutrición y brillo sin sobrecargar. Su color verde intenso puede teñir ligeramente el agua del aclarado pero no deja residuo en el cabello.
Se combina bien con aloe vera para potenciar la hidratación y el efecto calmante en el cuero cabelludo, con aceite de argán en rutinas nutritivas para cabello seco o dañado, y con tocoferol para maximizar la protección antioxidante de la fórmula.
Curiosidades y datos
El superalimento que viene de antes de los dinosaurios
La espirulina lleva en la Tierra más de 3.500 millones de años, es una de las formas de vida más antiguas del planeta. Los aztecas la recolectaban del lago Texcoco y la consumían en forma de tortas secas llamadas "tecuitlatl". Cuando los conquistadores españoles llegaron a México en el siglo XVI, encontraron un mercado donde se vendía con normalidad. Europa tardó siglos en redescubrirla.
La NASA la llevó al espacio
En los años 80, la NASA evaluó la espirulina como alimento para astronautas por su densidad nutricional: en muy poco peso y volumen aporta proteínas completas, vitaminas y minerales. Sigue siendo parte de los estudios de alimentación en misiones de larga duración. De los lagos africanos a la Estación Espacial Internacional, no está mal para un alga.
El color que delata
El verde azulado característico de la espirulina viene de la combinación de clorofila (verde) y ficocianina (azul), un pigmento exclusivo de las cianobacterias con propiedades antioxidantes propias. La ficocianina es además el colorante natural azul más usado en alimentación ecológica, el que tiñe helados y bebidas sin recurrir a colorantes sintéticos.
Producción sostenible por definición
La espirulina crece en agua, sin tierra cultivable, sin pesticidas, con rendimientos por hectárea muy superiores a cualquier cultivo convencional. Produce oxígeno, fija nitrógeno y puede cultivarse en zonas áridas con agua salobre no apta para la agricultura. En términos de impacto ambiental por gramo de nutriente producido, pocas fuentes se le acercan.
Así aparece en el INCI: Spirulina Platensis Powder
Otros activos que pueden interesarte
Aloe vera: hidratación y efecto calmante en el cuero cabelludo, combinación ideal con la acción nutritiva de la espirulina.
Aceite de argán: nutritivo intenso para cabello seco o dañado, potencia el efecto revitalizante de la espirulina.
Tocoferol: antioxidante complementario que estabiliza la fórmula y refuerza la protección frente al estrés oxidativo.
Aceite de jojoba: seborregulador suave, ideal en rutinas donde la espirulina trabaja el equilibrio del cuero cabelludo.