Tradición de Sabater Hnos.
La historia empieza en Buenos Aires, 1937. Sebastián Sabater, de origen mallorquín, emigró a Argentina y empezó a trabajar como químico y maestro jabonero. Lo que lo diferenciaba de otros fabricantes de la época no era la fórmula sino la idea: que un jabón podía contar una historia, que el aroma era un lenguaje. Una intuición rompedora para los años 30 que acabó convirtiéndose en el ADN de toda la marca.
Varias décadas y travesías atlánticas después, en 2002, Eliana, la tercera generación de la familia, llegó desde Buenos Aires a Barcelona con la intención de escribir un nuevo capítulo. Eligió para el obrador la Plaça de Sant Felip Neri, en el corazón del Barrio Gótico, una de esas plazas que guardan más historia que muchos museos. Para encontrarlo, dice ella, basta con seguir el olor de sus jabones por las callejuelas que rodean la catedral.
Hoy Eliana trabaja con las mismas máquinas originales de su abuelo, actualizadas pero reconocibles, y con la misma filosofía: jabones que no son solo limpieza, sino experiencia sensorial.
Método y criterio de Sabater Hnos.
Proceso artesanal en frío. Es el método más lento, el que requiere más paciencia, y también el que respeta mejor las propiedades de los ingredientes. No genera residuos, tiene menor impacto ambiental y permite fórmulas simples, equilibradas y con menos aditivos innecesarios.
Sin parabenos, sulfatos, siliconas, aceites minerales ni conservantes. Igual que los primeros jabones de Sebastián, pero con más respaldo: registrados en la Agencia Española del Medicamento (AEMPS), con las Buenas Prácticas de Fabricación Cosmética (BPFC) y en el Portal Europeo de Notificación de Productos (CPNP). Artesanía con todos los papeles en regla.
100% veganos y cruelty free. Solo aceites vegetales, aditivos naturales y fragancias de calidad. Nada de origen animal, nada testado en animales.
El arte del aroma
El sello diferencial de Sabater Hnos. no está solo en el jabón, está en el aroma. Su herencia perfumista se traduce en composiciones intensas, equilibradas y con identidad propia. No son fragancias genéricas de catálogo: son el resultado de décadas de trabajo con materias primas, de entender que un aroma bien construido transforma un gesto cotidiano en algo que merece la pena.
Sus jabones han llegado a tiendas de todo el mundo, incluidas algunas de las más selectivas de Nueva York, sin perder el carácter de obrador barcelonés. Esa coherencia entre origen y proyección es difícil de mantener, y Eliana lo ha conseguido.
Los probamos. Y el aroma convence desde la primera pastilla.
Curiosidades y datos
La Plaça de Sant Felip Neri tiene historia propia. Es una de las plazas más antiguas y hermosas del Barrio Gótico, conocida también por las marcas de metralla que todavía conservan los muros de su iglesia, recuerdo de los bombardeos de la Guerra Civil. Un obrador de jabones en ese contexto no es casualidad, es una declaración de intenciones sobre dónde se quiere estar.
Tres generaciones, dos continentes, una receta. Sebastián en Buenos Aires, la segunda generación cruzando el Atlántico, Eliana instalándose en Barcelona. Cada travesía sumó algo sin perder lo esencial. Pocas marcas pueden contar una genealogía tan clara y tan honesta.
"Imaginamos nuevos conceptos. Jugamos con formatos imposibles. Estiramos los límites de la tradición para descubrir a dónde nos lleva. Sabater Hnos. es el Sabater de siempre. Y es completamente diferente." Eliana Sabater.
Descubre sus productos: Colección Sabater Hnos.
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