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Jabón sobregraso de monoï
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1975 Dampa

1975 Dampa

Jabón sobregraso de monoï

Jabón sobregraso de monoï

Con aceite de coco y karité

100 g

8.90€
Bajas existencias

Jabón Hidratante Sobregraso de Monoï de Tahití

Un jabón sólido que mima la piel con un cuidado profundo. Combina Monoï de Tahití, aceite de oliva, aceite de coco y manteca de karité para una limpieza suave y nutritiva que respeta el equilibrio natural.

La espuma cremosa y delicada suelta un aroma floral cálido que te envuelve en bienestar al instante. Perfecto para cuerpo y rostro, mantiene la piel flexible, suave y protegida contra la sequedad.

Ideal para pieles secas, muy secas, sensibles o deshidratadas (pero también apto para piel normal que busque hidratación extra sin apelmazar).

Truco extra: deja actuar la espuma unos minutos como mascarilla antes de aclarar → hidratación brutal.

Viene en caja de cartón o en lata metálica reutilizable (ideal para guardar el jabón, llevar de viaje o usarlo con brocha de afeitado).

 

Funciones
  • En la piel: Limpiador, Nutritivo, Protector, Calmante, Suavizante, Confortable y Hidratante
Adecuado para
  • Área: Rostro, Manos, Cuerpo completo y Barba
  • Pieles: Normales, Mixtas y Grasas
  • Edad: Adultos y Jóvenes
  • Género: Universal
Así lo usamos
Modo de empleo
  1. Humedece la piel y frota la pastilla suavemente hasta crear una ligera espuma.
  2. Masajea la zona.
  3. Aclara con abundante agua.
Consejos y trucos
  • Deja el sólido en una jabonera con agujeros o rejilla, o sobre una bolsita de sisal – manténlas limpias, – se seca rápido, te dura el doble y evitamos moho.
  • Usa una bolsa de sisal para sacar el máximo partido al sólido: más espuma y exfoliación suave y natural.
  • Corta en trozos: Si viajas, parte en 2-3 – te llevas uno y los otros esperándote en casa frescos.
Precauciones de uso

Evitar el contacto con ojos, mucosas y heridas abiertas. Revisar las indicaciones de edad antes de su uso. Mantener fuera del alcance de los niños, en lugar fresco y seco. Al contener fragancia, se recomienda realizar una prueba de parche si tienes la piel muy sensible o alergias conocidas.

Ingredientes y activos

INCI:

Sodium olivate, sodium cocoate, aqua, parkii butter, cocos nucifera, gardenia taitensis, linalool, amyl cinnamal, geraniol, eugeniol, glyceryn, sodium chloride.

Constitutivos destacados: Aceite de oliva, Aceite de coco, Aceite de ardenia de Tahití (Monoï), Manteca de karité y Glicerina

Valores extra
  • Vegano
  • Cruelty free
  • Zero waste
  • Artesanal
Detalles
  • Marca/origen: 1975 Dampa, Francia
  • Formato/material: Sólido
  • Aroma: Monoï
  • Packaging: Caja de cartón
  • Contenido/medidas: 100 g
  • PAO/caducidad: 18 meses

Saber más

Contiene el artículo:
Monoï: el aceite perfumado de Tahití con denominación de origen

La eficacia de este jabón se basa en una combinación equilibrada de ingredientes vegetales.

La manteca de karité aporta una hidratación profunda y ayuda a reforzar la función barrera, lo que lo hace especialmente indicado para pieles secas, sensibles o que sufren tirantez. El aceite de coco genera una espuma suave y cremosa que limpia sin eliminar los aceites naturales de la piel.

El Monoï de Tahití —obtenido mediante la maceración de flores de tiaré en aceite de coco— destaca por su acción calmante y nutritiva. Su alto contenido en ácidos grasos esenciales contribuye a mejorar la elasticidad y a mantener la piel más suave y luminosa.Breve historia del jabón (tradicional) de Marsella.

Orígenes medievales (siglo XIII): En Marsella se comenzaron a producir jabones a base de aceite de oliva y sosa vegetal. La abundancia de materias primas en la región (aceite de oliva, sal de la Camarga) favoreció su expansión.

Regulación real (1688): El edicto de Colbert, bajo Luis XIV, estableció normas estrictas: solo aceites vegetales puros, prohibición de grasas animales y cocción en grandes calderas. Esto dio al jabón de Marsella su reputación de calidad.

Siglo XIX – auge industrial: Marsella se convirtió en la capital jabonera de Francia. En 1900 había cerca de 100 fábricas y en 1913 la producción alcanzó las 180.000 toneladas.

Tiempos modernos: Con la llegada de detergentes sintéticos en el siglo XX, la industria se redujo drásticamente. Hoy solo unas pocas fábricas tradicionales mantienen viva la receta original. Hoy, los jabones artesanales se consideran artículos de lujo y tradición.


Monoï: el aceite perfumado de Tahití con denominación de origen

Jabón sobregraso de monoï - imagen saber más

Qué es el monoï

Un aceite tradicional de la Polinesia Francesa con denominación de origen desde 1992. Se elabora mediante la maceración de flores frescas de Tiaré (Gardenia taitensis) en aceite refinado de coco extraído de la pulpa seca, la copra, durante un mínimo de 10 días y con al menos 10 flores por litro de aceite. Esos dos requisitos forman parte del pliego de condiciones de la D.O. Sin ellos, no es monoï, es otra cosa.

El nombre viene del maohi, la lengua de la Polinesia Francesa, y significa literalmente "aceite perfumado". No es una descripción poética: es lo que es. Un aceite que huele a Tiaré, la flor nacional de Tahití, y que lleva siglos siendo parte de la vida cotidiana de las islas.

Cómo actúa

Su base es el aceite de coco, con todo lo que eso implica: ácidos grasos de cadena media, absorción rápida, nutrición real. La maceración con flores de Tiaré no es solo aromática: los compuestos activos de la flor, entre ellos el salicilato de metilo, aportan acción calmante y antiinflamatoria que completa y potencia las propiedades del aceite base.

El resultado es un aceite nutritivo, calmante y con un perfil sensorial difícilmente igualable. Hidrata sin obstruir poros, repara la fibra capilar, protege del sol y del salitre, y deja en la piel ese brillo satinado que no tiene nombre propio pero que todo el mundo reconoce.

Propiedades y beneficios

  • Hidratación profunda. Penetra en las capas superficiales de la piel dejándola elástica y suave, sin sensación grasa residual.
  • Calmante natural. El salicilato de metilo de la flor de Tiaré alivia la piel tras el sol, reduce irritaciones y calma rojeces. Un after-sun que lleva siglos funcionando antes de que existiera la categoría.
  • Reparador capilar. Nutre la fibra del cabello dañado, reduce la rotura, controla el encrespamiento y aporta brillo sin apelmazar. De los mejores acabados capilares que puede dar un aceite natural.
  • Efecto glow inmediato. Aporta un brillo satinado a piel y cabello que se nota desde la primera aplicación.

Uso e integración en la rutina

En el cuerpo: sobre piel ligeramente húmeda tras la ducha, unas gotas masajeadas en las zonas que lo necesiten. Especialmente agradecido después del sol o en piel muy seca.

En el cabello: unas gotas en puntas y medios, en húmedo o seco. También como protector antes del baño en el mar o la piscina, siguiendo la tradición de las vahines polinesias.

Como after-sun: su acción calmante lo convierte en uno de los mejores remedios naturales para piel enrojecida o tirante tras la exposición solar.

Atención: el monoï se solidifica por debajo de los 24°C. Si la botella está sólida en invierno, es buena señal, significa que es puro. Basta con ponerla bajo el chorro de agua tibia para que vuelva a fluir.

Curiosidades y datos

El secreto de las vahines
Las mujeres polinesias llevan siglos usando el monoï para proteger su piel y su largo cabello negro del sol y del salitre del mar. No es una anécdota de marketing: es el origen real del producto, antes de que existiera la industria cosmética que lo pusiera en frasco con etiqueta.

Uso sagrado antes de uso cosmético
En la Polinesia tradicional, el monoï no era solo cosmética. Los sacerdotes, los Tahu'a, lo usaban para ungir objetos sagrados y en ceremonias de nacimiento y boda. Un aceite que pasó de lo ritual a lo cotidiano sin perder su carácter especial.

Por qué huele a vacaciones
El aroma del monoï no es artificial ni añadido: es el resultado químico natural de la maceración. Notas de vainilla, gardenia y coco se mezclan durante los días de reposo y crean ese perfume que el cerebro asocia directamente con el verano y el mar. La química haciendo trabajo sensorial.

La denominación de origen que lo protege
Desde 1992, el monoï de Tahití tiene denominación de origen controlada, igual que el champán o el jamón ibérico. Las flores deben ser de Tahití, el aceite de coco de la misma región y el proceso debe seguir el método tradicional. Es uno de los pocos cosméticos en el mundo con esta protección geográfica.



Así aparece en el INCI:
Cocos Nucifera Oil (and) Gardenia Taitensis Flower Extract, Monoi Tiare (Cocos Nucifera Oil)


Otros activos que pueden interesarte

Aceite de coco: la base del monoï, con su propio perfil de propiedades nutritivas y antimicrobianas.
Aceite de argán: nutrición ligera y brillo, perfil complementario para rostro y cabello.
Manteca de karité: nutrición intensa, ideal en combinación con monoï en rutinas corporales.
Aceites vegetales puros: para conocer más opciones del mundo vegetal y encontrar el que mejor encaja contigo.

El uno para el otro

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