Suaviza, limpia y renueva tu piel con el poder de la Piedra Pómez. Este exfoliante milenario ha sido utilizado desde antiguas civilizaciones como Egipto, Grecia y Roma para cuidar y suavizar la piel. Elimina células muertas, callos y durezas sin piedad pero con suavidad, dejando pies, talones, codos o manos lisos y renovados.
Forma ligera, natural al 100%, sin plásticos ni químicos – dura una vida si la cuidas, y al final se va al compost o reutilizas. Perfecta para rutinas simples después de la ducha: remojas, frotas suave y sientes la diferencia inmediata, piel fresca y saludable. Nosotros tiramos siempre de lo ancestral que funciona: exfolia de verdad, sin esfuerzo y cuidando el planeta.