Cuidar la boca no requiere muchos productos. Requiere pocos pasos, bien hechos y cada día.
Hablaremos de los pasos de una higiene bucal completa con los productos y accesorios de nuestro catálogo: raspador lingual, cepillado, hilo dental y enjuague. En cada paso, los ingredientes que merece la pena conocer.
La mayoría de los productos son de Georganics y en formato sólido: pasta en tarro, polvo y tabletas. Si quieres saber por qué ese formato tiene sentido, lo contamos en el artículo sobre cosmética sólida.
Paso 1: raspador lingual, por la mañana
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Qué hace: retira la capa de bacterias y restos que se acumula sobre la lengua durante la noche, una de las causas principales del mal aliento.
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Cómo se usa: de atrás hacia delante, con presión suave, dos o tres pasadas. Se aclara el raspador entre pasadas.
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Cuándo: antes del cepillado, para no llevar esa capa de vuelta a los dientes.
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Material: acero inoxidable, fácil de limpiar y dura años.
Saber más sobre el raspador lingual.
Paso 2: cepillado
El paso más importante de la rutina y el que más opciones ofrece: cepillos de distintas durezas y materiales, pasta con o sin flúor, polvo dental, y sabores como menta piperita o hierbabuena. Antes de elegir, lo básico, que vale para todas las opciones.
Lo básico del cepillado
- Cantidad de pasta como un guisante. No hace falta más.
- Dos minutos, dos veces al día.
- Escupir, no tragar.
- Si la pasta va en tubo, un exprimidor de tubos aprovecha hasta la última gota.
El cepillo
- Los que tenemos y usamos: son de mango de bambú o de bioplástico, en lugar del plástico convencional.
- Dureza suave o media. Las cerdas duras no limpian mejor y pueden irritar las encías.
- Para encías sensibles o muy sensibles, las opciones suave o ultrasuave.
- Cambiarlo cada tres meses, o antes si las cerdas se abren.
Pasta dental con hidroxiapatita
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Hidroxiapatita: el mineral del que está hecho en gran parte el esmalte. Aporta calcio y fosfato sobre la superficie del diente y ayuda a remineralizar.
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Flúor: lleva fluoruro de sodio a 1350 ppm, una concentración habitual en pastas para adultos.
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Xilitol y eritritol: edulcorantes que las bacterias de la boca no fermentan como el azúcar. Dan sabor sin favorecer las caries.
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Carbonato cálcico: abrasivo suave que limpia y pule sin agredir.
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Aceite de menta piperita y mentol: frescor.
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Versión con carbón activado: ayuda a retirar manchas superficiales como las del café o el té. No cambia el color natural del diente.
Pasta sin flúor, en tarro
Polvo dental
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Bicarbonato sódico, carbonato cálcico, tierra de diatomeas, carbonato de magnesio y fosfato dicálcico: minerales que limpian y pulen por abrasión suave y ayudan a retirar manchas superficiales. No sustituyen a un blanqueamiento dental profesional.
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Ácido tartárico: regula el pH de la fórmula.
- Aceite de menta piperita y vitamina E.
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Cómo se usa: se humedece el cepillo, se toma una pequeña cantidad de polvo y se cepilla dos minutos. Sin apretar.
- Sin agua y sin flúor.
Cómo elegir
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Quieres remineralización y protección anticaries habitual: pasta con hidroxiapatita y flúor.
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Prefieres no usar flúor: pasta en tarro o polvo, ambas sin flúor.
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Manchas superficiales: versión con carbón o polvo dental, siempre sin presionar el cepillo.
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Encías sensibles: cepillo ultrasuave y presión ligera, sea cual sea la pasta.
Sobre el flúor: la fluorosis dental se relaciona con ingerir flúor en exceso mientras se forman los dientes, sobre todo en niños pequeños que tragan la pasta. No es una preocupación habitual en adultos. Si hay niños en casa, el odontopediatra puede orientar mejor sobre qué opción encaja.
Cómo usarlas bien
- Cantidad de pasta como un guisante. No hace falta más.
- Dos minutos, dos veces al día.
- Escupir, no tragar.
- Si la pasta va en tubo, un exprimidor de tubos aprovecha hasta la última gota.
Paso 3: hilo dental
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Qué hace: limpia entre los dientes y bajo la línea de la encía, donde el cepillo no llega.
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Cómo se usa: un tramo de unos 40 cm, abrazando cada diente en forma de C y subiendo y bajando con suavidad. Sin forzar.
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Cuándo: antes o después del cepillado, da igual. Lo importante es hacerlo una vez al día.
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Formato: hilo con sabor a menta, 30 metros en frasco de cristal reutilizable.
Paso 4: enjuague en tabletas
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Qué es: una tableta efervescente que se disuelve en agua y deja un enjuague listo para usar. Sin botella de plástico y sin transportar agua, en frasco de vidrio reutilizable o reciclable.
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Bicarbonato sódico, ácido tartárico y ácido cítrico: al contacto con el agua reaccionan y producen la efervescencia. El bicarbonato ayuda además a equilibrar el pH.
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Aceite de menta piperita y mentol: frescor.
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Timol: compuesto antiséptico presente en el tomillo, aporta acción antibacteriana natural.
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Sin alcohol, que en algunas personas reseca la mucosa de la boca.
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Cómo se usa: se disuelve en agua, se enjuaga y se escupe. Cantidad y tiempo, según indica el envase.
- Disponible en menta piperita y en hierbabuena.
Consejos para que la rutina funcione
- La constancia pesa más que el producto: dos minutos, dos veces al día.
- Si usas pasta con flúor, no te aclares con mucha agua justo después. Deja que actúe. El enjuague va mejor en otro momento, por ejemplo tras comer.
- Deja el cepillo en un vaso, con las cerdas hacia arriba y sin tapar, para que seque entre usos.
- Ningún producto, natural o no, sustituye a una revisión periódica con tu dentista.
Saber más sobre hidroxiapatita, carbón activado, bicarbonato sódico, raspador lingual y Georganics en nuestra enciclopedia de ingredientes.