Origen de Lamazuna
En 2010, Laetitia van de Walle se hizo una pregunta que parecía sencilla: ¿por qué el cuarto de baño tiene que estar lleno de botellas de plástico? La respuesta que encontró fue Lamazuna, una marca francesa que desde entonces ha demostrado que la cosmética puede ser eficaz, placentera y completamente libre de residuos plásticos.
El nombre lo eligió con cariño: Lamazuna significa "niña bonita" en georgiano. Detrás de ese nombre hay una defensora convencida del movimiento Zero Waste y una filosofía que ella misma bautizó como "ecolonomía": la convicción de que un estilo de vida sostenible no solo protege el planeta, sino que también resulta económicamente más inteligente. Menos envases, menos residuos, más producto por euro gastado.
Todos los cosméticos se elaboran a mano en el interior de Niza, en el sur de Francia.
Productos de Lamazuna y su criterio
Formato sólido para todo. Champús, acondicionadores, limpiadores faciales, desmaquillantes, exfoliantes. Lamazuna demuestra que prácticamente cualquier producto de baño puede existir en formato sólido sin perder eficacia ni experiencia de uso. Sus sólidos duran más que los equivalentes líquidos, pesan menos, viajan mejor y no generan residuos de envase.
Sin plástico, con envases 100% reciclables y biodegradables. La coherencia es total: no se trata solo de eliminar las botellas de plástico del baño, sino de repensar todo el ciclo del producto.
100% veganos y cruelty free. Sin ingredientes de origen animal, sin tests en animales. Certificado Cosmos Organic en varios de sus productos, lo que garantiza el origen ecológico de los ingredientes y la trazabilidad del proceso.
Sin ingredientes nocivos, disruptores endocrinos ni cancerígenos. Una formulación que pone la seguridad del usuario al mismo nivel que la sostenibilidad.
Sus productos en CUIDA-T
Lamazuna es la marca con más amplitud de uso de todo el catálogo de CUIDA-T. Desde el champú hasta el limpiador facial, pasando por el desmaquillante y el exfoliante corporal, cubre prácticamente toda la rutina de higiene personal con un solo formato y una sola filosofía.
Sus syndets de limpieza facial merecen mención especial: formulados con arcillas, aceite de jojoba, aceite de coco y extractos botánicos como té verde y árnica, limpian con el pH ajustado al de la piel, sin el álcali residual de los jabones tradicionales. El exfoliante corporal usa hueso de oliva upcycled y karité. Los champús llevan activos como aceite de abisinia, espirulina y polvo de rubia. Cada producto tiene su razón de ser y sus ingredientes justificados.
Curiosidades y datos
La "ecolonomía" en números
Un champú sólido de Lamazuna equivale a dos o tres botellas de champú líquido convencional, con el ahorro de envase y de agua que eso implica. No es un argumento de marketing: es aritmética. Y también economía doméstica.
Pionera en formato sólido cuando nadie lo hacía
En 2010 los cosméticos sólidos más allá del jabón eran una rareza. Lamazuna apostó por ese formato cuando no había mercado para ello, y contribuyó a crear el que existe hoy. Muchas marcas que ahora ofrecen champús sólidos llegaron después.
"Un objetivo: lograr cero residuos en tu baño. Optimizar el placer de uso, la eficiencia y la ecología para un mundo en perfecta armonía." Lamazuna.
Descubre sus productos: Colección Lamazuna
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Syndets: si los productos de Lamazuna te han despertado curiosidad, empieza por entender qué son los syndets.