Arcillas: tierra, poros y mucha más ciencia de la que parece

Arcillas: tierra, poros y mucha más ciencia de la que parece

Arcillas para cosmética: caolín, arcilla rosa, blanca, verde y roja

Ingredientes i Curiosidades

Iván M. - Imatges: ©CUIDA-T

Qué son las arcillas

Tierra. Literalmente. Las arcillas son minerales de origen geológico formados durante millones de años por la erosión de rocas silicatadas. Se encuentran en capas del suelo en todo el mundo, aunque no todas las arcillas son iguales ni sirven para lo mismo.

En cosmética se usan desde la antigüedad. Egipcios, griegos, pueblos bereberes. Sin saber nada de química, ya sabían que la arcilla limpiaba, calmaba y mejoraba la piel. Hoy sabemos por qué.

Cómo actúan

Las arcillas tienen una estructura laminar microscópica con carga eléctrica negativa en su superficie. Esa carga atrae partículas de carga positiva: sebo, suciedad, células muertas, toxinas, bacterias. Las adsorben, no las absorben, las adhieren a su superficie, y cuando aclaras, se van con el agua.

Además, según el tipo, pueden aportar minerales a la piel, estimular la microcirculación o tener acción calmante. No es solo limpieza, es intercambio mineral activo.

Una regla general: a más color, más potencia y más minerales. Las blancas y rosas son las más suaves; las verdes y rojas, las más intensas.

Las arcillas, una por una

Caolín

La más fina y delicada. Limpia sin agredir, absorbe el exceso de sebo justo sin llevarse la hidratación con él. La que encuentras en productos para piel sensible, seca o incluso en bebés. En champús sólidos aporta cuerpo y suavidad sin resecar. Es la arcilla que convence a los escépticos.

En el INCI: Kaolin

Arcilla verde

La reina de las mascarillas. Agrupa varias variedades, illita y montmorillonita, con un perfil mineral muy rico en sílice, magnesio, calcio y potasio. Purifica en serio, absorbe el exceso de sebo, activa la circulación y tiene acción antibacteriana. Para pieles mixtas y grasas es la opción de cabecera. Usada sola, en mascarilla, unos 10-15 minutos bastan, más tiempo reseca innecesariamente.

En el INCI: Illite, Montmorillonite

Arcilla rosa

Mezcla natural de arcilla roja y blanca. Purifica con más delicadeza que la verde, aporta minerales, tiene un punto calmante. Ideal para pieles normales o mixtas que no necesitan la artillería pesada pero quieren algo más que el caolín. También queda bien en productos capilares para equilibrar sin agredir.

En el INCI: suele aparecer como Kaolin (rosa) o mezcla de arcillas rojas y blancas

Arcilla roja

La más mineralizada. Rica en hierro, de ahí el color. Estimula la circulación, tiene acción purificante intensa y es la más indicada para pieles con imperfecciones, puntos negros o exceso de sebo pronunciado. No es para uso diario ni para piel seca. Úsala como tratamiento puntual y escucha cómo reacciona tu piel.

En el INCI: Illite (roja), Red Clay

Arcilla blanca

Similar al caolín en suavidad, pero con mayor capacidad purificante. Limpia sin resecar, calma rojeces, tolera bien las pieles reactivas. Muy usada en productos de higiene bucal por su acción limpiadora suave y su aporte de minerales.

En el INCI: Kaolin (blanca), White Kaolin

Uso e integración en la rutina

En mascarilla facial: mezclar con agua, hidrolato o aloe vera hasta formar una pasta. Aplicar sobre piel limpia, dejar 10-15 minutos, no esperar a que se seque del todo porque entonces reseca, y aclarar bien. Una o dos veces por semana es suficiente.

En productos de limpieza: champús sólidos, limpiadores faciales, exfoliantes. Aquí la arcilla trabaja en el tiempo de contacto del lavado, breve pero efectivo.

En pasta dental: el caolín y la arcilla blanca limpian el esmalte de forma mecánica suave sin abrasivos agresivos y aportan minerales. Una de las razones por las que las pastas dentales naturales funcionan mejor de lo que la gente espera.

Combina bien con aceite de argán para contrarrestar el efecto secante en pieles mixtas, y con niacinamida y ácido hialurónico en la rutina del mismo día.

Curiosidades y datos

El nombre viene del chino
Caolín deriva de Gaoling, "colina alta", nombre de una montaña en la provincia china de Jiangxi donde se extraía para fabricar porcelana fina. La misma arcilla que da suavidad a la porcelana Ming es la que encuentras en tu limpiador facial. No está mal.

Adsorción, no absorción
La diferencia importa: absorber es incorporar algo al interior (como una esponja con agua); adsorber es retener algo en la superficie por atracción eléctrica. Las arcillas adsorben, por eso limpian sin penetrar en la piel. La física hace el trabajo.

Las mascarillas de barro no son lo mismo
El barro mezcla arcilla con materia orgánica y minerales disueltos. Las propiedades son similares pero más difíciles de estandarizar. Las arcillas cosméticas son más puras, más predecibles y más fáciles de formular. El barro del Mar Muerto es la excepción famosa, su concentración mineral es tan alta que tiene categoría propia.

Verde no siempre es verde
La arcilla verde debe su color a la presencia de hierro ferroso y materia orgánica. Si ves una arcilla verde en polvo que parece demasiado uniforme o brillante, puede haber colorante de por medio. En cosmética natural, el color debe venir del mineral, no del tinte.

Las arcillas no caducan
Técnicamente, un mineral geológico no tiene fecha de caducidad. Lo que puede degradarse es el producto formulado con arcilla si lleva otros ingredientes activos. La arcilla en polvo puro, bien conservada y seca, dura indefinidamente. Lleva millones de años esperando, unos años más en tu estantería no le afectan.



Así aparece en el INCI:
 Kaolin, Illite, Montmorillonite, Red Clay, White Kaolin


Otros activos que pueden interesarte

Syndets: los tensioactivos suaves que acompañan a las arcillas en muchos de nuestros sólidos.
Aceite de Argán: para recuperar la hidratación tras una mascarilla de arcilla.
Aceite de Jojoba: seborregulador, ideal en la misma rutina.
Niacinamida: para completar el trabajo purificante con acción sobre poros y sebo.

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